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Arrástrate y anda

por Javier Debarnot       Desde hace unos meses Emilio se las había rebuscado para ganarse la vida, aunque el “dignamente” no se ajustaba a su caso. Manifestando una imposibilidad para caminar, empezó pidiendo en una silla de ruedas por los vagones del subterráneo y sacaba treinta pesos por día. Hasta que descubrió que arrastrándose por el suelo sin silla podía recaudar hasta cien por mañana.         Había elegido la estación “Tribunales”, porque estaba provista de un ascensor que le permitía llegar sentado hasta el andén sin necesidad de que alguien lo bajara por las escaleras. Se metía en cada subte que pasaba e iniciaba su discurso mendigando monedas de muchos y billetes de los más samaritanos. Apenas tres horas después de haberse subido al primer vagón, ya podía contar en sus bolsillos la cantidad suficiente de dinero para solventarse. Vivía solo en un mono ambiente del barrio de Once, y para casi todos era una incógnita cómo h...

El día más pensado

por Javier Debarnot       -Ahí, ahí, quedate parado justo ahí.       Lucas pretendía que Lautaro se quedara inmóvil en medio de la oficina como antena humana. Eran las 16:04 y ya estaba empezando un programa de radio en el cual Lucas era productor artístico. Y si alguien no sostenía el trozo de metal, el sonido se tornaba una lluvia molesta.       -¿Te pensás que no tengo nada que hacer?- lanzó Lautaro.       -No, dale, haceme el favor, sostené la antena un segundo más- seguía rogando Lucas, pero la ayuda de su amigo se esfumaría enseguida.       -La voy a soltar ya. Parate y arreglate- y dejó escurrir la antena de sus manos sin titubear, volviéndose a oir ese molesto zumbido.       -¿Y si movés un poco el dial? Puede ser que se haya perdido la sintonía, fijate, Lauta.       -¿Te parece? A ver… - con...

Creo

por Javier Debarnot      El olor que despide un artefacto “espiral Raid anti-mosquitos” puede ser catalogado de distintas formas según quien lo perciba. Perjudicial para un activista de Greenpeace, estimulante para un drogadicto en ayunas e inofensivo para un mosquito. Para mí es todo eso más algo fundamental: es el aroma de los Reyes Magos. Se trata de ese tufillo que matizaba la eterna vigilia, la espera en la noche previa para ver si pescaba in fraganti a esos personajes que sin ser la Cenicienta llenaban mis zapatos con justeza.      Remontarme a esos veranos de enero, porque todavía vivía en el hemisferio sur, es volver a aquella época en que yo aún conservaba ese tesoro tan grande llamado inocencia. Recuerdo esos ritos que eran mágicos cuando uno creía y que se tornan tan absurdos una vez que tenemos la verdad de la milanesa: juntar el pasto y el agua para dejarle a los camellos de los Reyes. ¿Cómo no me daba cuenta de que el sonido de ...

Si yo hubiera estado, no hubiera pasado

por Javier Debarnot       -Si yo hubiera estado, no hubiera pasado –le dije con firmeza a mi papá sin intención de iniciar una discusión que se iba a alargar inútilmente. El acontecimiento era de ligero a insignificante para muchos, pero de vida o muerte para unos pocos en los que me incluía: perder una vez más contra Boca devenía en mi ser una depresión de varios días.       En la cancha de River, con casi todo el público a favor, un 0-1 a los cuarenta y siete del segundo tiempo era mucho más de lo que un corazón gallina podía soportar. Y encima con gol de cabeza de Figueroa tras un corner tirado por Riquelme. Y yo no había estado presente quién sabe por qué. Lo padecí por radio y todavía lo sufría cuando volvió mi papá de su trabajo, en donde también había seguido el clásico pero por internet.       -De verdad que estoy seguro que hubiera sido otra cosa conmigo en la cancha- le insistía.    ...

Abusos horarios (Parte I)

por Javier Debarnot       Marcos repasó por enésima vez en su billete los horarios de los vuelos Buenos Aires-Roma y Roma-Madrid. Y volvió a maldecir por la eterna escala de seis horas en el aeropuerto de la capital italiana. “Algo inventaré”, se resignó para adentro ya despojado de su equipaje. Sintiéndose ágil y liviano al sólo cargar una mochila y los tickets de embarque, se sentó en su asiento 19-J sin saber que esa libertad tenía las horas contadas.          -Levante sus manos y póngalas detrás de la cabeza, ¡ahora! – le gritó un policía español. Casi en simultáneo, otro agente más grandote lo tiraba con rudeza contra una de las paredes de la terminal internacional de Barajas. Marcos intentó un casi tartamudo pedido de explicación, pero sus súplicas no se hicieron eco en los oídos de la ley y al cabo de pocos minutos ya estaba en una comisaría de Madrid.          -Está arrestado por el a...

Abusos horarios (Parte II)

por Javier Debarnot       El doctor Furlang continuó con su exposición, sintiendo que cada una de sus palabras sonaba firme en los oídos de todos.         -El cuerpo humano no está preparado para esa “sustracción” de un período de tiempo superior a las dos horas. Es antinatural para los parámetros de evolución temporal de cada uno de los microorganismos y células del individuo, y por lo tanto, cuando se producen estos bruscos cambios de husos horarios, se manifiesta una importante serie de malestares que van desde problemas de circulación, coágulos, trombosis, y paros cardiorrespiratorios, que por supuesto pueden conducir hasta la muerte. Este fenómeno conocido como el Síndrome de Jet Lag fue descubierto con los primeros vuelos transatlánticos que datan de principio de siglo. Hubo cientos de víctimas mortales y a punto estuvo de desatarse un escándalo que seguramente hubiera cambiado el curso y la historia de la aviación comerci...